sábado 4 de octubre de 2008

Consulta al médico, antes de comenzar este ejercicio, si tienes algún
antecedente de dolor en la parte baja de la espalda.

Si no puedes agarrarte los tobillos, mantén los brazos extendidos a lo
largo del cuerpo y pegados al suelo. Levanta las caderas ayudándote de
los brazos.

Deja llevarte por la respiración. Inhala cuando subas las caderas y
exhala al bajarlas. Si te concentras en la respiración, ella trabajará por
ti y te facilitará el ejercicio.

Mantén los ojos cerrados durante el ejercicio para que puedas sentir el
ritmo del cuerpo al subir y al bajar. Al terminar descansa sobre la
espalda durante dos minutos y disfruta el efecto revitalizante del
ejercicio.