Lo más importante es disfrutar del ejercicio. El cuerpo responde mejor
si los ejercicios se hacen con gusto y no como si fuera una dura tarea.
Da igual el tiempo que puedas mantener la postura, siente lo que
sucede en tu cuerpo, y tómate con buen humor las incomodidades que puedas
sentir.
La clave siempre es la respiración. Para mantener la respiración larga
y profunda, al inspirar empuja el aire hacia la parte inferior de los
pulmones distendiendo el área abdominal. A continuación empuja el
estómago hacia dentro y levanta el pecho mientras continúas llenando la parte
superior de los pulmones. Exhala completamente, suelta el pecho
primero y después contrae el abdomen.
sábado 4 de octubre de 2008
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