Mantén la postura aunque tu mente diga que los bajes. Cuando tengas los
brazos arriba empezarás a pensar en muchas cosas. Alguno de tus
pensamientos te estará pidiendo a gritos que bajes los brazos antes de
terminar con el tiempo establecido de 1 a 3 minutos. Trata de continuar y
mantener los brazos en esa posición para experimentar su efecto.
Los brazos pueden temblar o adormecerse. Este cosquilleo en los dedos
se debe al incremento de la actividad nerviosa en las manos. El temblor
es producto de la relajación de la tensión. Es normal, continúa.
La clave del ejercicio. Concéntrate en la respiración más que en la
incomodidad que sientes en los brazos o en los hombros. Mantén los codos
bien firmes. También te ayudará si te concentras en los codos. El
ejercicio será cada vez más fácil y cada vez percibirás más beneficios.
sábado 4 de octubre de 2008
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